miércoles, 8 de octubre de 2014

Tortillas mexicanas de trigo

Una receta fácil, fácil, de esas que te quitan el miedo a trabajar con harina y una buena manera de empezar a hacer "pan" casero y ver la gran diferencia que hay entre comprarlo y hacerlo en casa.
Las tortillas de trigo se tardan muy poco en hacer y la masa es elástica y nada pegajosa además de que no hay color, de verdad que no, con las que compramos en el super.


Podéis jugar con el sabor, yo en mi caso he echado un poco de pimentón para darle color y un toque diferente, pero podéis quitar el pimentón y hacerlas de manera tradicional.
Sólo llevan tres ingredientes que seguro que tenéis en casa.
No las he rellenado de nada, porque hay mil opciones, nosotros solemos comer burritos una vez al mes, pero podéis rellenarlas de jamón de york y queso, de ensalada con salmón ahumado... perfectas para la merienda o media mañana.


No necesitáis no horno, porque se hacen vuelta y vuelta en la sartén en un periquete y aunque con esta receta no salen muchísimas, si queréis podéis hacer más o hacerlas más pequeñas y congelarlas. No me digáis que no os estoy dando opciones...


Probar a hacerlas que no os vais a arrepentir, además de salir la mitad de la mitad de baratas, ganáis el doble en sabor ;) Y de verdad que son súper fáciles.

Tortillas de trigo mexicanas
Ingredientes:
250 gr de harina
2 gr de sal
4 gr de pimentón dulce (opcional)
125 ml de agua
25 gr de aceite

Mezclamos la harina con la sal y el pimentón en un bol, añadimos el aceite y mezclamos, se quedara como migas de pan, añadimos el agua y mezclamos, al principio con una cuchara o una espátula y luego con las manos. La masa se queda uniforme, no se pega a las manos y no vais a necesitar más harina para darlas forma.
Tapamos la masa y dejamos reposar una media hora.
Hacemos 6 bolitas de unos 60 gr cada una, así salen unas tortillas bastante grandes, de unos 28 cm de diámetro, así que si tenéis la sartén más pequeña, hacerlas más pequeñas, lo único importante es que sean muy finas.
Damos forma a nuestra tortilla con un rodillo, lo más redonda que podamos.
Calentamos la sartén, si nada de aceite y cuando esté caliente echamos una tortilla, cuando le empiecen a salir burbujitas, le damos la vuelta, (a veces le sale un burbujón, lo aplastáis para que toque toda la tortilla la superficie de la sartén) y dejamos que se haga por el otro lado, sacamos y tapamos con papel de aluminio, vamos haciendo nuestras tortillas hasta que terminemos con la masa.


  

viernes, 3 de octubre de 2014

Gofres noruegos

Hoy más que una receta, que también lo es, os traigo una tradición, algo muy típico de Noruega, que son los gofres, sí, gofres. Ya se que la mayoría pensaréis que los gofres son belgas, pero en este caso son noruegos.


Aquí no se queda para ir de cañas, aquí se queda para tomar café, para ir a la montaña en verano y para ir a la montaña en invierno. En las montañas normalmente hay cabañas en las que siempre venden café, cacao y gofres y es en el sitio en el que los noruegos más hablan y se relacionan, así que es como un evento social y una tentempié que une a la gente.


Normalmente se acompaña con crema agria y mermelada de frambuesa o con mantequilla y "brunost". Yo esta vez los he acompañado con una mermelada que me parece más especial y más típica de aquí para hablaros de una de las miles de frutas del bosque que tiene Noruega o Escandinavia, la mermelada está hecha con "Multe" o mora de los pantanos, que es como una mora pero naranja, que nace al ras del suelo y en las montañas. Es una de las frutas del bosque más caras de aquí y a mí, personalmente me encanta ;)


Lo de comer gofres aquí de verdad que es tradición, si hay una reunión del club de coches antiguos, hay gofres, si vas al ferry hay gofres, en las cafeterías, e incluso los niños para recaudar dinero para el colegio o la excursión hacen gofres en el centro comercial y los venden. Si venís a Noruega ya sabéis, a comer gofres :) que están muy buenos!


Para hacerlos necesitáis una gofrera, que aquí es como tener una sartén en la cocina, algo básico, podéis probar a hacerlos en el horno con el molde de silicona, pero ese molde es muy gordo y estos gofres son estilo crepes, ligeros y finitos.

Gofres noruegos
Ingredientes:
3 huevos
30gr de azúcar
20 gr de azúcar vainillado
100 gr de mantequilla derretida
400 ml de leche
100ml nata para montar (35% m.g)
250 gr de harina
10 gr de levadura en polvo (tipo royal)
Pizca de sal

Batimos los huevos con los azúcares, añadimos la leche y la nata y batimos, añadimos la mantequilla derretida y batimos otra vez, por último echamos los demás ingredientes, batimos hasta que se quiten los grumos y dejamos que la mezcla repose una media hora.

A la hora de hacer los gofres, hay que untar la gofrera con un poco de mantequilla para asegurarnos de que no se nos peguen. Los vamos haciendo poco a poco y a comer!


  

miércoles, 24 de septiembre de 2014

Bizcocho de manzana especiado

Ya es otoño, nos guste o no, el verano a quedado atrás, y aquí, en Noruega se nota bastante que ya es otoño, hace bastante fresquete, los días son más cortos y la oscuridad empieza a predominar. Para contrarrestar todo eso y poner en la mesa lo bueno del otoño, he hecho un bizcocho de manzana especiado que está...rico rico.



A parte de llevar un montón de manzanas, se come calentito, al rato de haber salido del horno, así que llega a la mesa oliendo a canela, manzanas, almendras...vamos que es de esos bizcocho que con el olor ya nos alimentamos :)



Las manzanas se quedan en el medio del bizcocho, lo podéis ver en la foto, todos esos puntitos como de caramelos son manzanas llenas de canela y azúcar moreno. Además si queréis contrarrestar lo calentito del bizcocho con un helado de vainilla...ya ni os cuento lo rápido que va a desaparecer.


Yo he elegido manzanas tipo aroma, que son muy muy ácidas y duras, así mantienen más la forma, pero podéis elegir la manzana que más os guste, la granny smith le va también muy bien.

Bizcocho de manzana especiado
Ingredientes
Para las manzanas: 
3-4 manzanas (unos 700 gr sin pelar)
55 gr de azúcar moreno
1 cucharadita de canela en polvo

Para el bizcocho:
3 huevos
200 gr de azúcar
60 gr de mantequilla a temperatura ambiente
200 gr de harina
8 gr de levadura en polvo (tipo royal)
50 ml de leche
1/2 cucharadita de nuez moscada
1/2 cucharadita de canela en polvo
Pizca de jengibre en polvo
50 gr de almendras laminadas (opcional)

Precalentemos el horno a 175ºC con ventilador.
Pelamos las manzanas, las descorazonamos y partimos gajos, cada cuarto de manzana en cuatro gajos, apróximadamente. Echamos por encima de nuestras manzanas ya cortadas el azúcar moreno y la canela, mezclamos bien, asegurándonos de que todas las manzanas quedan cubiertas por el azúcar y la canela y reservamos.

Para el bizcocho:
Mezclamos con ayuda de unas varillas (si tenéis máquina mejor que mejor) los huevos con el azúcar, hasta que los huevos doblen su tamaño y se quede la mezcla cremosa y blanquecina. Añadimos la mantequilla y batimos hasta que se incorpore por completo.
A parte mezclamos la harina, con la levadura y las especias y vamos añadiendo todo poco a poco a la mezcla de los huevos, una vez este todo incorporado, añadimos la leche y mezclamos bien.

Vertemos la mezcla del bizcocho sobre un molde bien engrasado y ponemos por encima nuestras manzanas, cubriendo con ellas todo el bizcocho, metemos al horno a 175ºC unos 45-50 minutos.
Para saber si está listo el bizcocho, pinchamos con un palillo en el bizcocho y si sale completamente limpio es que está listo para sacarse.
Una vez fuera del horno echamos las almendras por encima.


  

martes, 9 de septiembre de 2014

Quiche de remolacha y queso de cabra

Como ya os he dicho en otros post, la remolacha me encanta, y la combinación de queso de cabra y remolacha ya ni os cuento.
Aquí estamos en temporada y hay remolachas frescas por todos lados, de distintos colores, y cuando las vi, no me pude resistir a comprarlas.



No sólo es que la remolacha esté buenísima, es que además es muy bonita, los tonos de colores, e incluso el de la remolacha roja "normal" son increíbles.


Si no encontráis remolacha de colores, no pasa nada, e incluso si no la encontráis cruda, porque hay que asarla y si la compráis ya cocida, pues un paso que os ahorráis a a la hora de hacer la receta.



He utilizado leche de cabra, por probar, ya que ahora parece que está muy de moda, pero sino la encontráis o no la queréis comprar, podéis hacer la receta exactamente igual con leche. Eso sí, el queso que sea de cabra, y si es tipo chevre mejor que mejor, tanto por la textura como por el sabor.




Y el tomillo no es sólo decoración es que le va perfecto a esta quiche, espero que la hagáis, porque de verdad que está riquisíma ;)

Quiche de remolacha y queso de cabra
Ingredientes
Para la masa:
150 gr de harina
50 gr de harina integral
100 gr de mantequilla
1 huevo
1/2 cucharadita de sal

En el robot de cocina echamos las harinas, la sal y la mantequilla bien fría cortada en cuadraditos, mezclamos hasta que se hagan como migas (lo podéis hacer a mano también).
Añadimos el huevo y mezclamos hasta que se haga un bola, sacamos del robot de cocina, envolvemos en papel de plástico y dejamos reposar la masa en la nevera una media hora.

Precalentamos el horno a 200ºC
Sacamos la masa del frigorífico. Para estirarla más facilmente, ponemos papel de horno en la encimera, la masa y papel de horno encima de la masa, así la masa no se pegará ni al rodillo ni a la encimera y nuestra vida será mas fácil ;)
Una vez bien estirada la pasamos a nuestro molde con la ayuda del papel de horno, así no se nos rompe. La colocamos bien, recortamos los bordes y la metemos al horno unos 20 minutos. Mientras...

Relleno:
125 ml de nata (35% m.g)
75 ml de leche de cabra (o leche)
100 + 50 gr de queso chevre (si viene con corteza, quitar la corteza)
2 huevos
1/2 + 1 y 1/2 remolacha cocida
Un par de ramas de tomillo fresco (o seco)
Pizca de sal (no echéis mucha que el queso chevre ya es saladete)
Pizca pimienta

En un bol mezclamos la nata, la leche, los huevos, la sal y la pimienta. Añadimos 100 gr de queso y batimos con la batidora para que se mezcle bien, añadimos las hojas de tomillo, 1/2 remolacha partida en cachitos y listo.

Una vez hayan  pasado los 20 minutos, sacamos la masa del horno y vertemos sobre ella el relleno, lo metemos en el horno unos 15 minutos.
Al sacar echamos el resto de la remolacha con 50 gr de queso chevre y tomillo. Podemos servir la quiche templada o fría.


  

jueves, 4 de septiembre de 2014

Pastelitos de patata y espinacas con "alioli" de zanahoria

En realidad no son unos simple pastelitos de patata y espinacas, porque llevan un montón de especias, pero como siempre os digo, si no tenéis o no encontráis algunas de las especias, no pasa nada, se pueden hacer igualmente.


Lo que es especial en esta receta es el "alioli" de zanahoria, que en vez de huevo, se hace con zanahoria, la verdad que queda muy rico y diferente, lo podéis llamar alioli o salsa fría de zanahoria, yo como lleva ajo y la textura me recuerda a la mahonesa, pues lo he llamado así.




Los pastelitos los podéis hacer como acompañamiento de un principal, o incluso como entrante, como si fuera falafel. Si no os gustan las espinacas, podéis utilizar guisantes y si no sois de verdura, pues lo podéis hacer sólo con la patata, así que no me digáis que no os doy alternativas ;)



Las patatas se machacan sin llegar a hacerse puré, como veis en la foto, para dar así más textura al pastelito.

Pastelitos de patata y espinacas especiados
Ingredientes:
5 patatas (apróx. 700 gr)
250 gr de espinacas congeladas
1 cebolla (apróx. 250 gr)
1 diente de ajo
1 cta de semillas de cilantro
1/2 cta de alcaravea
4-5 anises en grano
1/4 cta de comino
1 cta semillas mostaza parda
1 cta colmada de curry
Pizca de canela en polvo
Cayena (al gusto)
Sal
Pimienta
4-5 cucharadas de harina

Cocemos las patatas sin pelar junto con las zanahorias (las del alioli).
Descongelamos las espinacas, una vez descongeladas escurrimos el exceso de agua muy, pero que muy bien.
Mientras preparamos nuestras especias. Molemos las semillas de cilantro, el comino, los anises, la alcaravea y el diente de ajo. Una vez majadas añadimos la canela, la cayena y el curry. Reservamos.

Cortamos la cebolla en cuadraditos pequeños, la sofreímos junto con las semillas de mostaza. Cuando la cebolla haya cogido color, añadimos nuestra mezcla de especias y sofreímos alrededor de dos minutos. Retiramos del fuego.

Una vez que las patatas estén cocidas, las machacamos con un tenedor, salpimentamos y removemos bien para que las patatas se sazonen.
Añadimos la cebolla sofrita y las espinacas bien escurridas a las patatas y mezclamos, sin romper mucho más la patata.

Hacemos nuestros pastelitos, los pasamos por harina y a la sartén con un poco de aceite hasta que se doren, ir añadiendo aceite poco a poco según vayáis haciéndolos. Los podéis hacer con antelación y calentarlos luego en el horno.

Alioli de zanahoria
Ingredientes:
2 zanahorias
1/4 diente de ajo
2 cucharadas de aceite
2 cucharadas de agua
1/4 zumo de una lima
Sal

Cocemos las zanahorias con las patatas, una vez cocidas, las pelamos, las partimos en cachos y lo echamos al baso de la batidora junto con el resto de ingredientes, tritura y listo.

  

viernes, 29 de agosto de 2014

Brownie de chocolate, frambuesas y yogur

Ya hacía tiempo que no hacía ningún postre, y mirando en el recetario, me he dado cuenta de que no había ningún brownie!!! Así que hoy toca uno de los clásicos, pero con un toque diferente, un  brownie de chocolate con cachitos de frambuesas y un swirl de yogur por encima.




Lo bueno de hacer brownie, a parte de que están muy ricos, es que son muy fáciles de hacer, no llevan ni levadura ni nada, así que aunque no seáis unos expertos reposteros, os saldrá.



Llevan ingredientes básicos y luego podéis jugar un poco con los sabores que más os guste, yo como es verano, pues le dado un toque más ligero con las frambuesas y el yogur, aunque podéis hacerlo clásico con un buen puñado de nueces y listo.




El centro del brownie se queda jugosito, la superficie crujiente...en fin, que vivan los brownies y el chocolate!! ;) Feliz finde!

Brownie de chocolate, frambuesas y yogur
Ingredientes:
150 gr de mantequilla
250 gr de chocolate negro
200 gr de azúcar moreno
2 huevos
100 harina
65 gr de frambuesas congeladas
100 gr de yogur natural


Precalentamos el horno a 180ºC.

Deshacemos la mantequilla y el chocolate en un cazo (o en el microondas).
A parte batimos el azúcar con los huevos, cuando esté bien mezclado, añadimos el chocolate con la mantequilla y mezclamos bien con ayuda de unas varillas. Una vez esté bien incorporado el chocolate, añadimos la harina y mezclamos otra vez.
Al final añadimos las frambuesas congeladas y con una espátula las incorporamos a la mezcla.
Vertemos todo sobre el molde en el que vayamos a hacer nuestro brownie y echamos el yogur por encima, mezclamos un poco con una cuchara y al horno unos 40-50 minutos.


 

viernes, 22 de agosto de 2014

Sopa thai fría de zanahoria

Ya estoy de vuelta de las vacaciones, han sido largas, pero se me han hecho muy muy cortas, el ir a España, esté el tiempo que esté, siempre me sabe a poco.
Aunque no haya subido recetas al blog, he seguido cocinando, y una de las recetas que hice en las vacaciones, fue esta sopa fría.



La hice para variar un poco, y no estar comiendo todos los días salmorejo y gazpacho, aunque para mí un verano sin gazpacho, no es un verano como Dios manda ;)
La sopa la he bautizado Thai, porque lleva ingredientes típicos de esa cocina, la leche de coco, el jengibre... y la verdad que está muy rica y que además la podemos hacer igual en invierno, pero en versión caliente.



El jengibre y la leche de coco les da ese punto exótico, que suele sorprender a la gente, si la hacéis como entrante en una cena, así más currada, pues podéis hacer toda la receta tal cual, con las florituras de los aros y demás, sino, hacer la sopa y listo, que es rápido y fácil.




Sopa thai fría de zanahoria
Ingredientes:
500 gr de zanahorias (sin pelar ni nada)
1 patata (apróx. 200 gr)
1 cebolla (apróx. 170 gr)
6 gr de jengibre fresco (sino encontráis podéis utilizar en polvo, una media cucharadita)
1 lata de leche de coco (400ml)
Cayena al gusto
Sal

Para la guarnición:
Chili o guindilla roja
Cilantro fresco
Queso feta (o algún queso "saladete")
Tortillas (tipo burrito)
Aceite

Para la sopa:
Ponemos al fuego una cacerola con 1 litro y medio de agua con una cucharadita de sal.
Pelamos las zanahorias, la patata y la cebolla, lo partimos en cachos grandes y lo echamos en la cacerola cuando el agua esté hirviendo.
Dejamos que cueza una media hora, o hasta que todos los ingredientes estén blandos.

Sacamos los ingredientes del agua y lo pasamos a un bol amplio, reservando el caldo.
Echamos la leche de coco, el jengibre, la cayena y trituramos con la batidora, añadimos 100 ml de caldo y sal (apróx. 1/2 cucharadita).
Dejamos que se temple y la metemos al frigorífico para que se termine de enfriar.

Para la guarnición:
Precalentamos el horno a 200ºC.
Pintamos las tortillas con aceite por los dos lados, cortamos en tiras de unos dos dedos de grosor y enrrollamos sobre unos círculos de metal (los que utilizamos para emplatar) y lo metemos al horno hasta que estén bien dorados.
Sino tenéis círculos de emplatar, podéis recortar la tortilla con la ayuda de un vaso y hacer círculos planos, como mini tortillas.
Picamos el resto de la guarnición y emplatamos a lo loco.

Espero que os haya gustado mi receta de vuelta de las vacaciones!! Y disfrutar de las vuestras si seguís! ;)