viernes, 29 de agosto de 2014

Brownie de chocolate, frambuesas y yogur

Ya hacía tiempo que no hacía ningún postre, y mirando en el recetario, me he dado cuenta de que no había ningún brownie!!! Así que hoy toca uno de los clásicos, pero con un toque diferente, un  brownie de chocolate con cachitos de frambuesas y un swirl de yogur por encima.




Lo bueno de hacer brownie, a parte de que están muy ricos, es que son muy fáciles de hacer, no llevan ni levadura ni nada, así que aunque no seáis unos expertos reposteros, os saldrá.



Llevan ingredientes básicos y luego podéis jugar un poco con los sabores que más os guste, yo como es verano, pues le dado un toque más ligero con las frambuesas y el yogur, aunque podéis hacerlo clásico con un buen puñado de nueces y listo.




El centro del brownie se queda jugosito, la superficie crujiente...en fin, que vivan los brownies y el chocolate!! ;) Feliz finde!

Brownie de chocolate, frambuesas y yogur
Ingredientes:
150 gr de mantequilla
250 gr de chocolate negro
200 gr de azúcar moreno
2 huevos
100 harina
65 gr de frambuesas congeladas
100 gr de yogur natural


Precalentamos el horno a 180ºC.

Deshacemos la mantequilla y el chocolate en un cazo (o en el microondas).
A parte batimos el azúcar con los huevos, cuando esté bien mezclado, añadimos el chocolate con la mantequilla y mezclamos bien con ayuda de unas varillas. Una vez esté bien incorporado el chocolate, añadimos la harina y mezclamos otra vez.
Al final añadimos las frambuesas congeladas y con una espátula las incorporamos a la mezcla.
Vertemos todo sobre el molde en el que vayamos a hacer nuestro brownie y echamos el yogur por encima, mezclamos un poco con una cuchara y al horno unos 40-50 minutos.


 

viernes, 22 de agosto de 2014

Sopa thai fría de zanahoria

Ya estoy de vuelta de las vacaciones, han sido largas, pero se me han hecho muy muy cortas, el ir a España, esté el tiempo que esté, siempre me sabe a poco.
Aunque no haya subido recetas al blog, he seguido cocinando, y una de las recetas que hice en las vacaciones, fue esta sopa fría.



La hice para variar un poco, y no estar comiendo todos los días salmorejo y gazpacho, aunque para mí un verano sin gazpacho, no es un verano como Dios manda ;)
La sopa la he bautizado Thai, porque lleva ingredientes típicos de esa cocina, la leche de coco, el jengibre... y la verdad que está muy rica y que además la podemos hacer igual en invierno, pero en versión caliente.



El jengibre y la leche de coco les da ese punto exótico, que suele sorprender a la gente, si la hacéis como entrante en una cena, así más currada, pues podéis hacer toda la receta tal cual, con las florituras de los aros y demás, sino, hacer la sopa y listo, que es rápido y fácil.




Sopa thai fría de zanahoria
Ingredientes:
500 gr de zanahorias (sin pelar ni nada)
1 patata (apróx. 200 gr)
1 cebolla (apróx. 170 gr)
6 gr de jengibre fresco (sino encontráis podéis utilizar en polvo, una media cucharadita)
1 lata de leche de coco (400ml)
Cayena al gusto
Sal

Para la guarnición:
Chili o guindilla roja
Cilantro fresco
Queso feta (o algún queso "saladete")
Tortillas (tipo burrito)
Aceite

Para la sopa:
Ponemos al fuego una cacerola con 1 litro y medio de agua con una cucharadita de sal.
Pelamos las zanahorias, la patata y la cebolla, lo partimos en cachos grandes y lo echamos en la cacerola cuando el agua esté hirviendo.
Dejamos que cueza una media hora, o hasta que todos los ingredientes estén blandos.

Sacamos los ingredientes del agua y lo pasamos a un bol amplio, reservando el caldo.
Echamos la leche de coco, el jengibre, la cayena y trituramos con la batidora, añadimos 100 ml de caldo y sal (apróx. 1/2 cucharadita).
Dejamos que se temple y la metemos al frigorífico para que se termine de enfriar.

Para la guarnición:
Precalentamos el horno a 200ºC.
Pintamos las tortillas con aceite por los dos lados, cortamos en tiras de unos dos dedos de grosor y enrrollamos sobre unos círculos de metal (los que utilizamos para emplatar) y lo metemos al horno hasta que estén bien dorados.
Sino tenéis círculos de emplatar, podéis recortar la tortilla con la ayuda de un vaso y hacer círculos planos, como mini tortillas.
Picamos el resto de la guarnición y emplatamos a lo loco.

Espero que os haya gustado mi receta de vuelta de las vacaciones!! Y disfrutar de las vuestras si seguís! ;)


 

martes, 3 de junio de 2014

Reibekuchen con salsa de piquillos

Aunque el nombre suena raro (es alemán) la receta en sí es muy sencilla, es como si fuera una tortilla de patatas expres alemana.
A mí este plato me recuerda a Düsseldorf, era donde lo hacía mi tía abuela y donde lo comía cada vez que iba a ver a mis abuelos, en esta zona de Alemania se conoce con ese nombre, pero si vais a Berlín y los queréis comer, buscar en el menú "Kartoffelpuffer"



Y aunque os suene raro, lo suelen servir con azúcar glasé por encima y una compota de manzana, es una especie de plato dulce-salado, aunque yo siempre lo como versión salado, por eso he hecho una salsa de piquillos, en vez de la típica compota de manzana.




Si vais a Alemania en navidad, los podéis comer en todos los mercadillos de navidad, a excepción de la zona de Baviera, que yo ahí por más que busqué no los encontré. Pero no hace falta que viajéis, porque de verdad que son muy fáciles de hacer, tienen el regustillo a tortilla de patatas y es perfecto como acompañamiento de cualquier plato.



Reibekuchen con salsa de piquillos
Ingredientes:
700 gr de patatas (apróximadamente, yo las he pesado)
2 cebollas (si son medianas)
2 huevos
75 gr de harina
Sal
Pimienta
Aceite para freír

Pelamos las patatas y las rallamos, yo las he rallado con el robot de cocina, que se tarda menos, y utilizando el rallados más fino. Si no tenéis pues a rallarlas a mano.
Rallamos la cebolla.
En un bol echamos las patatas y las cebollas ralladas, añadimos los huevos y mezclamos bien, sal pimentamos y mezclamos.
Por último echamos la harina y mezclamos bien.
Ponemos una sartén con aceite (con un dedo de aceite nos vale) y dejamos que se caliente.
Con ayuda de una cuchara vamos echando nuestra mezcla en la sartén, aplastamos un poco con la cuchara y dejamos que se frían por un lado. Luego les damos la vuelta y cuando estén bien dorados por ambos lados, sacamos nuestros Reibekuchen de la sartén y dejamos que reposen sobre papel de cocina para quitar así el exceso de aceite.
Vamos friendo la mezcla poco a poco hasta que la terminemos.

Para la salsa de piquillos:
Una lata de pimientos del piquillo
1 cucharadita de miel
Sal

En el vaso de la batidora echamos los pimientos del piquillo con un poco del líquido en el que viene, añadimos la miel y la sal y trituramos.


 

martes, 27 de mayo de 2014

Creme bruleé de chocolate a la naranja

La creme bruleé es una especie de crema catalana pero un poco más suave al paladar ya que en vez de cuajarse con harina de maíz, se cuaja al baño María. La base de este postre es bastante simple, con sabores muy neutros, los que nos permite jugar un poco con los sabores.


Esta vez me he decantado por una combinación de sabores clásica, la del chocolate con naranja, aunque si no os gusta esta combinación, podéis quitar la naranja de la elaboración y hacerla de chocolate, que eso a todos nos gusta ;)



Al igual que la crema catalana, la creme brulee lleva una capa de azúcar tostada que hace que el postre tenga una textura buenisíma, jugando con el crujiente y la cremosidad. Es muy fácil de preparar y a todo el mundo les gusta.

 

Además si tenéis invitados, es un postre que se come frío, así que lo podéis dejar hecho el día anterior y así una cosa menos que tenéis que hacer.

Creme bruleé de chocolate a la naranja
Ingredientes:
1 cáscara de naranja
200 ml de leche entera
200 ml de nata para montar (mínimo 35% m.g)
50 gr de azúcar
25 gr de cacao en polvo sin azúcar
4 yemas de huevo
1 vaina de vainilla
4 cucharadas de azúcar ( esto es para el crujiente del final)

Precalentamos el horno a 160º y calentamos 1 litro de agua (para el baño María)

En un cazo ponemos la nata, la leche, la cáscara de naranja, la vaina de vainilla (abierta y con las semillas quitadas) y el cacao. Dejamos que se infusionen todos los ingredientes, sin que llegue a hervir. Retiramos del fuego y reservamos.

Batimos las yemas con los 50 gr de azúcar, hasta que las yemas se queden blanquecinas.
Añadimos la mitad de la mezcla de la nata y la leche a las yemas, y mezclamos bien, añadimos el resto del líquido.  Retiramos la cáscara de naranja y la vaina de vainilla.

Echamos la mezcla en nuestros moldes y metemos al horno, al baño María durante unos 30-35 minutos. Dejamos de enfriar y antes de servir echamos una cucharada de azúcar sobre cada una de nuestras cremas y con ayuda de un soplete "quemamos" el azúcar.


 

jueves, 22 de mayo de 2014

"Patatas gajo" de remolacha con tzatziki

Y de nuevo traigo una receta con remolacha que no va en ensalada. Como ya os he contado en otros post, me encanta la remolacha y la suelo comer muy a menudo de distintas maneras, esta vez he hecho unas patatas gajo que están riquísimas, perfectas de acompañante o como snack.



La preparación es fácil y los ingredientes son pocos, yo las he hecho con remolachas naturales, pero podéis hacerlas con las remolachas ya cocidas, las que venden enteras, que aunque pierdan un poco de textura, de sabor están igual.



Las he acompañado con tzatziki para contrarrestar el toque dulce que tienen las remolachas al asarse, y la verdad que la combinación está buenísima. El tzatziki además ahora para el verano viene genial, ya que es una salsa muy fresquita y fácil de hacer, que sirve para carne, pescado verduras...




Se me quedaron las manos un poco rosas por andar tanto con las remolachas, pero os ponéis unos guantes y arreglado ;)

Patatas gajo de remolacha
Ingredientes:
Para las remolachas:
1 kg de remolachas frescas
2 cucharadas de vinagre
2 cucharadas de aceite de oliva
50 gr de maizena
1/2 cucharadita de cayena (o al gusto)
Pimienta
Sal
Aceite para freír


Precalentamos el horno a 200ºC
Lavamos bien las remolachas para quitarle la arenilla.
Ponemos la remolachas en papel de albal y añadimos el vinagre y el aceite, hacemos un paquetito con el papel de aluminio, como si fuera un papillote y al horno. Dependiendo del tamaño de las remolachas tardarán más o menos tiempo en asarse, sabremos que están listas cuando podamos pelar la piel raspando la remolacha con un cuchillo, sin hacer esfuerzos.
Una vez asadas pelamos las remolachas y las cortamos en gajos.

En un bol mezclamos la maizena con las especias y pasamos nuestros gajos de remolacha por esta mezcla, asegurándonos de quitar el exceso de maizena.
Freímos en aceite muy caliente nuestros gajos, una vez fritas dejamos reposar en un plato con papel absorbente, para eliminar así el exceso de aceite.
Y listas para comer con el tzatziki.


Para el tzatziki:
Ingredientes:
100 gr de pepino
200 gr de yogur griego
1 diente de ajo
El zumo de medio limón
1 cucharada de aceite de oliva
Sal
Pimienta
Eneldo al gusto.

Rallamos el pepino y le quitamos la mayor cantidad de agua que podamos, lo podéis hacer apretando el pepino rallado con las manos, al final se queda en unos 50 gr con el agua ya quitado.
Machamos el ajo o lo picamos muy muy pequeño.
En un bol mezclamos todos los ingredientes y salpimentamos al gusto.



 

domingo, 18 de mayo de 2014

Fyrstekake, pastel de almendras

Ayer fue 17 de Mayo, para los españoles no significa nada, pero para los noruegos es el día de la Constitución y lo celebran en cada pueblo de Noruega, todos los niños salen con sus colegios en un desfile que recorre las calles principales de los pueblos y ciudades. La mayoría de la gente, sobre todo las mujeres llevan el traje típico noruego o bunad y todos los jardines, balcones y calles están llenos de banderas noruegas.



Para los noruegos de verdad que es un día muy importante, aunque los que más disfrutan de este día son los niños, que llevan ropa nueva, comen helado a mansalva y se preparan juegos para ellos.
Este año además se celebraba el 200 aniversario de la Constitución, así que era aún más importante.
Ayer por este motivo, hice este pastel de almendras o fyrstekake, que llegó a Noruega importado de Bélgica en 1862 y que hoy en día se sigue comiendo.




Ayer, por este motivo, hice este pastel de almendras o fyrstekake, que llegó a Noruega importado de Bélgica en 1862 y que hoy en día se sigue comiendo.
El pastel está relleno con una masa de almendras, a mí me recuerda a un macaron, (ahora que están tan de moda) pero a lo basto.




Fyrstekake o pastel de almendras noruego:
Ingredientes:
Para la tartaleta:
1 huevo
100 gr de azúcar
125 gr de mantequilla
200 gr de harina
Precalentamos el horno a 180ºC
Mezclamos la harina y la mantequilla con las manos, cuando la mezcla parezcan miguitas, añadimos el azúcar y mezclamos. Añadimos el huevo y mezclamos bien, aquí es cuando la masa tiene que quedarse ya unida.  Lo podéis también hacer en el robot de cocina, echando los ingredientes en el mismo orden. 
Dividimos las masa en dos, una de las partes tiene que ser más grande que la otra, ya que una parte será para forrar el molde y la otra para poner en tiras por encima de la tarta
Para que nos sea más fácil colocar la masa en el molde, colocamos sobre nuestra superficie de trabajo papel de horno. Sobre el papel de horno estiramos la masa con la ayuda de un rodillo. Una vez estirada la pasamos al molde, como si fuera una tortilla, retiramos el papel de horno y recortamos los sobrantes de la masa. 
Reservamos.

Para el relleno:
175 gr de almendras (peladas)
175 gr de azúcar
25 gr de mantequilla
50 ml de nata líquida (35% m.g)
2 yemas de huevo

En un robot de cocina trituramos las almendras con el azúcar, cuando esté totalmente picado añadimos el resto de los ingredientes y mezclamos con el robot hasta que se haga una masa. 
La masa es bastante espesa y pegajosa. 

Rellenamos molde ya forrado con la masa de almendras, llegando bien a los bordes. 
Decoramos con la masa que hemos reservado, haciendo tiras. 

Metemos la tarta al horno durante unos 30-35 min. Y lista.
*Podemos pintar con un poco de mermelada de melocotón para que quede más brillante.


 

martes, 13 de mayo de 2014

Berenjenas agridulces


Estas berenjenas no tienen nada que ver con las típicas berenjenas en escabeche, que también me encantan, son un poco diferentes a lo que estamos acostumbrados pero están muy muy ricas. Se pueden comer tanto frías como calientes, como tapa o como acompañante...



El toque agridulce se lo da el tamarindo, el tamarindo es una fruta que se consume mucho en latinoamérica y en Asia. En Asia se utiliza sobre todo para hacer salsas agridulces, y en Latinoamérica le añaden azúcar y hacen dulces de tamarindo.




Hoy en día podemos encontrar en los supermercados el tamarindo en fruta, para utilizarlo, hay que pelarlo, quitarle las venitas y dejarlo en remojo con agua caliente, una vez blando, quitamos las semillas centrales y ya está listo para utilizarse.




El tamarindo es imprescindible en esta receta porque es lo que le da ese toque diferente, además podéis utilizarlo en cantidad de salsas, e incluso se utiliza para hacer bebidas.


Berenjenas agridulces
Ingredientes
2 berenjenas
2 dientes de ajo
1 cebolla
400 gr de tomate natural triturado
200 ml de agua
5 gr de tamarindo en pasta (o como lo encontréis)
2 cucharadas de azúcar
2 cm de jengibre fresco (un trozo que mida apróximadamente 2 cm)
1 cucharadita de semillas de cebolla o nigella (si no tenéis no pasa nada)
1/2 cucharadita de garam masala
Sal
Pimienta
Cilantro fresco al gusto


Cortamos las berenjenas en rodajas del grosor de dos dedos, a su vez la cortamos en cuartos. Cuando tengamos las berenjenas cortadas, las echamos un poco de sal por encima y dejamos que repose, así quitaremos el amargor a la berenjena.

Cortamos el ajo y la cebolla, y lo pochamos en una cacerola, cuando la cebolla esté transparente añadimos a la cacerola las semillas de cebolla, el garam masala, el jengibre cortado en pequeño y dejamos que rehogue durante un minuto.
Pasado ese tiempo añadimos el tomate, el agua, el tamarindo y el azúcar, sal y pimienta y dejamos que cueza todo a fuego medio.
Mientras en una sartén marcamos las berenjenas, y una vez marcadas las echamos a la cacerola. Dejamos que cueza todo a fuego medio durante unos 20 minutos.

Al final echamos cilantro fresco al gusto, justo antes de servir.